Cuesta mucho decir las cosas, muchísimo.
Pero cuesta más no decirlas.
Escribo aquí para patalear un rato, no me servirá para mucho, pero al menos me desahogo, y eso no me vendrá mal del todo.
No entiendo a las personas.
No entiendo como se cambia de opinión de repente, no entiendo porq se puede ser egoísta y los demás tenemos que entenderlo.
Debería guardar las cosas, debería poderlas mostrar para que se me entienda, así al menos no me sentiría como una idiota cabreada.
De aquí a dos días habrá pasado, aunque no se olvide, esto nos permitirá recordarlo.
Yo no me voy, otra vez yo me quedo, ya se van otros, de nuevo.
martes, 9 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
