Lunes, 10 de Octubre. 06:45 a.m. Estoy agotada, tantas horas intentando encontrar la postura adecuada, no puedo más, necesito que me empujen.
Tengo frío, mucho frío, ya ha llegado el otoño, además, esta habitación está helada, me cuesta respirar.
Me golpean, rompo a llorar, veo luz, mucha luz, un mundo borroso demasiado iluminado para mis ojos.
Siento que me tocan, no me gusta, sigo teniendo frío y me duele la nariz, me habré golpeado al salir. Quiero volver a casa.
Me mueven, no sé hacia donde, solo sé que no puedo parar de llorar, el frío, el miedo y esa terrible luz me asustan.
Ya, ahora. Huele a hogar, aquí sí.
Me han recostado sobre ella, me abraza, es solo una niña pero es mía, no conozco nada más, y creo que nunca conoceré nada mejor.
Por fin, parecía que esto no iba a acabar nunca, ya se ha acabado todo, bueno, realmente acaba de empezar.
Llego al mundo un Lunes a primera hora, ¿Será una señal?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario